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De cómo empresas acaparadoras de tierras son rescatadas por fondos públicos de cooperación al desarrollo

La República Democrática del Congo (RDC), 5000 kilómetros al sur de Europa, puede parecer un sitio distante, muy lejano a nuestras preocupaciones y a nuestro día a día. Sin embargo, resulta estar mucho más cerca cuando nos fijamos en la composición de algunos de nuestros bienes de consumo habitual, como los móviles, los aparatos electrónicos en general, los combustibles, ciertos alimentos o muchos productos cosméticos.

En este informe seguimos el hilo de las actividades de una compañía llamada Feronia, desconocida para la ciudadanía española y sin embargo vinculada a las actividades de nuestro gobierno, para descubrir cómo unas plantaciones congoleñas de palma de aceite conectan de una forma muy directa con nuestra alimentación y nuestros bolsillos. Este caso es un ejemplo concreto de uno de los procesos más escandalosos y sangrantes que vivimos en nuestros días: el acaparamiento masivo de millones de hectáreas de tierra fértil africana por parte de estados, empresas, fondos de inversión y personas, sin respetar a las comunidades locales, sus legítimas usufructuarias.

El Estado español, como vemos en este informe, tiene una responsabilidad muy directa sobre estos fenómenos de acaparamiento a través de prácticas que posibilitan lo que podemos definir como nueva colonización del continente africano.

Soberanía Alimentaria – Biodiversidad y Culturas

2 de junio de 2015

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